Al contrario que lo que ocurrió en el Congreso, el trámite de esta ley en el Senado ha sido bastante breve, ya que sólo han hecho falta dos reuniones de Ponencia, una sesión de la Comisión Constitucional y el posterior debate en el Pleno para su ratificación definitiva. De nuevo, durante la revisión del texto en el Senado, todos los grupos han dado su apoyo a este proyecto, menos los integrantes del grupo popular y los cuatro senadores de ERC.
En el transcurso del debate de la norma en el pleno de la Cámara Alta, el PSOE ha defendido la necesidad del proyecto para promover la reparación moral de las víctimas del franquismo y la Guerra Civil, mientras que el PP ha denunciado que el Gobierno ha convertido esta ley en un «arma arrojadiza» que está provocando «efectos negativos» en la sociedad española.
